Una de las cosas a las que hemos dado importancia ha sido a la higiene dental, hemos intentado que desde muy pequeñitos adquieran el hábito y la rutina de lavarse los dientes, pero no de cualquier manera, sino lavándoselos bien. En el post de hoy te cuento cómo y cuándo empezamos a enseñarles, y qué cepillos utilizamos para ello.

En la revisión del año los pediatras suelen indicar que debemos empezar con la higiene dental de nuestros hijos, normalmente ya suelen tener bastantes dientes y es bueno empezar para crear en nuestros pequeños una rutina y un hábito que deberá acompañarles durante toda su vida.

Con mi primer retoño fue la pediatra la que me hizo la pregunta “¿Le lavas los dientes?” y yo me sorprendí porque ni siquiera había pensado en ello, para mí, mi pequeñín era todavía un bebé, además, tampoco tenía tantos dientes… “Pues no” -le dije. “Ya puedes empezar, como un juego, para que vaya cogiendo el hábito” -me dijo ella.

Y así lo hice, al salir de la consulta fui directa a la farmacia a comprar su primer cepillo de dientes. Lo compré para bebés muy suave, de una marca muy conocida. En ese momento me dio la impresión de cualquier cepillo por suave que fuera iba a dañar las delicadas encías de mi bebé. Nada más lejos de la realidad.elrincondelpeque.es 2015083101

Las primeras veces le encantó, era un juego novedoso, pero luego no quería ni ver el cepillo de dientes como no fuera para chuparlo. Pero poco a poco, y con mucha constancia, hemos ido consiguiendo que lavarse los dientes forme parte de la rutina diaria, igual que lavarse la cara, las manos o hacer pipí y caca.

¿Cómo solucionamos las primeras dificultades?

Nos lavábamos los dientes con él, en plan momento familiar súper guay, eso le hizo mucha gracia. Y, la verdad, ahora también hay días que compartimos ese espacio y momento. Lo mejor de todo es que tenemos un cuarto de baño muy muy pequeño, pero ya se sabe… Donde cabe uno… ¡Caben cuatro! 😉

Con nuestro retoño pequeño ha sido todo más fácil, acaba de cumplir 20 meses y hace ya unos meses que se los lava él sólo y la verdad es que pone empeño. Se coge el escalón que tiene su hermano para llegar al lavabo, trae una banqueta, se sube a la banqueta, coge su cepillo, abre el grifo, lo moja y se frota con una energía los dientes que casi me duele a mí y todo. Luego aprovecha y se lava las manos y la cara. ¡Él sí que disfruta con su momento de Higiene!

Unos consejos

  • Cómprale un cepillo infantil de cerdas suaves, adornado con muñequitos, hay una gran variedad, así que es fácil elegir. En la foto he puesto un cepillo con mordedor (para bebés o niños muy muy pequeños) y otro un poco más grande que es cepillo normal. Los dos son de cerdas suaves.
  • Hay que cambiarle el cepillo de dientes cada 3 o 4 meses y asegurarte de que está limpio y en buenas condiciones.
  • Los niños aprenden por imitación, y qué mejor que tenerte a ti a su lado enseñándole, ponte con él a cepillarte los dientes, ¡le encantará!
  • Hasta que no sea un poquito mayor (lo suficiente para que sepa coger agua con la boca sin tragarla y volver a soltarla) no le pongas pasta de dientes. Aunque hay pastas de dientes para niños muy pequeños si lo único que va a hacer es tragársela, ¿para qué se la vamos a dar? Lo importante a estas edades es que adquieran el hábito. A partir de los tres años ya se les puede ir enseñando a escupir la pasta (o el agua).
  • Poco a poco ves enseñándole las técnicas del cepillado, verás que sin esfuerzo va aprendiendo a cepillarse bien los dientes.
  • Es bueno que se cepille él solito, nosotros le dejábamos cepillarse y luego le cepillábamos nosotros repasando todo bien.

Y con esto y mucha paciencia ya verás como en muy poquito tiempo tu peque habrá adquirido un buen hábito de higiene dental 🙂

¡Hasta la próxima!

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