En unos días mi pequeñín mayor empezará el colegio, y el pequeño la guardería. Pienso y pienso y se me está haciendo un mundo. ¿Hago lo correcto? Guardería SÍ. Guardería NO. Menudo dilema, y unos te aconsejan una cosa y otros otra. Ahora dudo, pero quizás es el miedo que tengo como mamá: ¿Estará bien mi retoño allí? Es mi bebé.

En unos días empezamos una nueva etapa: el cole. Qué rápido pasa el tiempo… De repente, me veo inmersa en un proceso para el que no sé si estoy preparada: mi pequeñín Mayor empieza el colegio (el aula de 3 años), y mi pequeñín Pequeño al aula de 2 años (guardería).

Para los dos va a ser un cambio, y para mí también. Para el mayor me preocupaba el que se quedara sin siesta, ya que el mediodía es muy corto y además a mi hijo le cuesta mucho dormirse. Pero este tema ya lo he descartado de mis preocupaciones, creo que incluso le sentará bien, a ver si consigue dormirse por la noche mucho antes. Como ya te comenté en el post “¿Y por qué no duermes? 1ª parte y en el post “¿Y por qué no duermes? 2ª parte mis dos niños son dos terremotos nocturnos.

Con el pequeño hemos conseguido adaptar los horarios y crear una especie de rutina (digo “especie” porque cuesta mucho y va un poco a días), pero con el mayor sigue siendo una tortura. Así que, ahora, mi consuelo y esperanza es que cuando empiece el colegio se canse más y se duerma antes y mejor.

En cuanto a la adaptación, aunque cambiará de clase y habrá más niños, como ya estuvo en el aula de 2 años del mismo colegio el curso pasado no me preocupa mucho. Entonces se adaptó enseguida y fue todo el curso contentísimo. Así que creo que este año será igual, porque el aula está al lado de la del año pasado y las profesoras ya las conoce, a muchos niños también… Quizás pase vergüenza, porque es muy tímido, pero creo que se adaptará enseguida.

Lo que si me preocupa y me va y me viene por la cabeza (llevo así todo el verano), es mi retoño pequeño. Y es que tiene casi un año menos de lo que tenía su hermano el año pasado cuando empezó. Es un bebé todavía. Un bebé activo, movido, cariñoso, grande… pero bebé.

Por un lado pienso en no llevarlo y tenerlo en casa, total, mucha gente no los lleva a guarderías y están mis padres para cuidarlo mientras yo trabajo… Pero por otro lado sé que disfrutará y le enseñarán un montón de cosas, aprenderá las rutinas del colegio de forma divertida y a trabajar en una mesa. Creo que este proceso de enseñanza se hace este año de una forma más tranquila y relajada, haciéndolo todo divertido y con muchísimo cariño (las profes me inspiran una tremenza confianza y empatía). Además, son sólo tres horas por la mañana.

También he de decir que en este aula suele haber unos 12 niños, así que están muy, pero que muy bien atendidos.

El tema de la guardería es uno de esos temas con diferentes corrientes, las detractoras y las defensoras. ¿Y qué hacemos? Si trabajas y no tienes niñeros disponibles (abuelos o familiares) no tienes más que pensar, pero sino…

En contra

  • El niño a esta edad sólo necesita a mamá, es mejor estar en casa en un entorno familiar.
  • En la guardería cogen muchos virus y enfermedades.

A favor

  • El niño aprende a socializar y a compartir.
  • Didácticamente, aprende muchísimo.
  • El niño adquiere hábitos y rutinas, mejorando su autonomía (ir al baño solito, quitarse y ponerse el abrigo, lavarse las manos…).

Y ahí estoy… En mi dilema como mamá preocupada por su retoño. Mientras tanto, voy a comprar tela para hacerles unas bolsitas de almuerzo a cada uno, y a preparar todo para el inicio del cole…

En el post “Pautas para el periodo de adaptación en el cole que escribí el año pasado tienes más información sobre cómo afrontar el periodo de adaptación al colegio. Si estás en el mismo caso que yo ¡espero que te sirva!

¡Hasta la próxima!